El porqué de la no razón

Suele ser complejo hablar de ‘realidad’ o ‘verdad’ por sus connotaciones subjetivas. Ambos términos caen totalidades, en pensar todo como una sola mirada objetiva. Sabemos que las totalidades son imposibles por el hecho de no poder articular todo dentro de una misma identidad –ya sea individual o colectiva–, siempre quedarán elementos por fuera de una articulación que se quiere totalizadora. Es un principio reduccionista y también dualista de mi mirada, pero sirve para comprender el concepto de la no-razón.
Fueron los pensadores de la Escuela de Frankfurt –Horkheimer, Adorno, Marcuse, Benjamin, entre otros– quienes propusieron esta concepción desde su mirada crítica hacia el capitalismo y el momento histórico mundial.
El Iluminismo, el movimiento que cambió la modernidad mediante las luces de la razón, cayó despiadadamente por la crisis de la cultura burguesa a principios del Siglo XX. Las guerras mundiales y las crisis económicas jugaron un rol importante para un capitalismo que tambaleaba.
La burguesía, aferrándose a la racionalidad que abarcaba todo lo existente, le daba al hombre herramientas para pensar y accionar, para afirmar su propia existencia dentro de un mundo objetivo. Como escribió Gilda Waldman en Melancolía y Utopía, “En la caducidad moral de una razón perdida a sí misma, traicionada en su promesa, incapacitada para mantenerse ‘vinculada al destino del hombre’ y despojada de su base ética, la Escuela de Frankfurt encontraba el fundamento para comprender el presente de un mundo amenazante y amenazado. (…) En la razón, vaciada de contenido y convertida en mero envoltorio formal, se encontraba la ‘no-razón’ como eje impulsor del mundo actual”.
Era una razón que se reconocía en la realidad, que legitimaba guerras, muerte, pobreza y desigualdad.
Depende desde dónde miremos para saber si aún quedan resabios de esta razón irracional o si vivimos en ella y sólo encontramos “residuos” racionales en sus antagonismos.
Retomando las primeras palabras de este texto, hoy, posmodernos si se quiere, construimos constantemente verdad-es y realidad-es. Las concepciones únicas y totalizantes han aceptado la convivencia con otras cosmovisiones.
Depende de qué articulemos a determinado elemento o qué buscamos articular para que nuestra práctica se vuelva totalizadora. La Escuela de Frankfurt vio un todo absurdo y loco en la racionalidad capitalista. Yo voy en esa línea, en una que elimine las clases, que derribe la desigualdad. No obstante, sería irracional querer escapar de este capitalismo enterrado en la cultura.
Desde una reconstrucción y una mirada crítica hacia las legitimaciones de las significaciones por las que nos movemos diariamente me propongo poner en discusión algunos ejes de esta no razón capitalista-burguesa –aunque no todo termine reducido a ello, también habrá otro tipo de material que alimente a este blog.
No soy yo el portador de la razón o la no razón, sino de mi razón y, de acuerdo a ella, lo que sería la no razón. ¿Mirada subjetiva? Claro que si, y que pretende objetivarse encontrando el reconocimiento del otro.

Ahora si, bienvenidos.
DMA.-

Anuncios

Acerca de Darío Medina

#Comunicación #Cultura #Locución #Periodismo #CulturaDigital #Jóvenes #RedesSociales #Twitter #Fútbol #Tenis
Esta entrada fue publicada en Visión editorial y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s